Esos últimos días fueron especiales. Aunque
pensándolo bien, todos lo son; él consigue que lo sean. Con naturalidad, la
misma naturalidad que le caracteriza, y esa improvisación que tanto me gusta de
él. Pero aquellos días fueron realmente únicos. Hacía bastante que no nos
dedicábamos tiempo, y todas esas mañanas en las que me venía a visitar se
convirtieron en una bonita rutina. Llamaba a mi puerta cada día, temprano. Le contemplaba mientras dormía, sonreía cuando le acariciaba. Y desayunábamos juntos, sin prisas ni inquietudes; todas las preocupaciones
salían por la puerta en cuanto él entraba por ella. Y pienso que hay rutinas que quizá no deban acabar. Una dulce monotonía que resulta diferente cada vez.
jueves, 12 de julio de 2012
martes, 3 de julio de 2012
Mi fobia es perderte.
"No importa la distancia. No importa dónde estés.
Dime dónde te encuentras e iré allí. Estaré contigo."
Palabras improvisadas. Pero que son las más sinceras.
El viento entra en la habitación, parece que quiere decirme algo. Remueve en ella tu dulce aroma, aún reciente. Me encuentro serena, tranquila, al saber que en unas horas te volveré a ver... hasta dios sabe cuándo. Me fue difícil llegar a este estado, pues este tiempo estuve preparando mi mente sobre el hecho de que no volvieras a asomarte a aquella ventana, por mucho tiempo que yo te esperara allí abajo. Tú ya estarías lejos, pensando en todo y en nada, quizás en mí. Un escalofrío acaricia mi corazón. No es la distancia lo que me preocupa. Me horroriza el hecho de pensar que haga lo que haga, no voy a poder volver a verte, amor. Es la impotencia que siento, que sientes, al no poder cambiar el curso de las cosas. Porque sé que no me olvidarás, pero que me dejes de querer es algo inevitable.
Llego a preguntarme qué hubiera sido de ti, de mí, de ambos, si nuestros caminos no hubieran llegado a unirse. Es una pregunta para la que no obtengo respuesta. Pero me gusta que haya sido así. Creo en el destino. Porque todo sucede por alguna razón.
sábado, 30 de junio de 2012
Summertime.
Víspera de emociones, inquietudes y sonrisas. De libertad. Ganas de todo y nada. Días que parecen no acabar nunca, y noches que los imitan. Un inmenso mar a tu disposición y rayos de sol enredados en el cabello.
Personalmente, no sé lo que ocurrirá este verano. No tengo un plan establecido. Y me gusta que sea así, algo misterioso. Que pase lo que tenga que pasar, ya que sea lo que sea, se recordará plenamente. Aprovecha cada minuto, exprímelo al máximo y vívelo como si no volviera a suceder. Disfruta de cada oportunidad. Porque esto es efímero, y el día de mañana lo echarás de menos.
sábado, 23 de junio de 2012
Una dulce confesión nunca revelada.
Mira las estrellas cuando estés lejos. Evitarás sentirte solo.
Me gusta escuchar tu voz antes de dormir y que
en ocasiones me impidas hacerlo por seguir escuchando la mía. Me gusta también
que apuntes cada detalle y me lo recuerdes para conseguir una de mis sonrisas.
Que cuentes conmigo para todo. Que las conversaciones sin importancia se conviertan
más tarde en aquellas que se recuerdan como algo que nos una en la distancia,
para cuando estemos separados. Esas que se recrean en la mente cuando te
sientes solo. También me gustan esas confesiones que haces de vez en cuando,
porque es bonito escucharlas. Y reconfortan.
domingo, 3 de junio de 2012
Boulevard of broken dreams.
Noches de ventanas entreabiertas para recibir un atisbo de primavera. Bajo la luz de una vela escribo mis memorias y confidencias. Mas, si algún día llegasen a ser reveladas, sería cuestión de segundos que el mundo se informase de esta recóndita historia aun por escribir. Y si eso llegara a pasar, no me cabe duda de que muchos de ellos aguardarían impacientes ante la segunda parte.
Dicen que es preciso partir para volver a encontrar el camino. Y que una vez en él, debemos recorrer los raíles hasta el final. También hay quien sabe con certeza que todo corre el riesgo de ser efímero e inestable. Y es por eso por lo que valoran cuanto poseen y lo aprovechan al máximo. Porque contemplan la posibilidad de que ya no esté en sus manos al día siguiente. Y para aquellos desamparados con un fragmentado corazón y el alma abandonada, soñadores ambulantes que divagan en esta misma noche en busca de alguna esperanza, mirad al cielo. Todos. Enamorados y desdeñados. Aquellos que conservan la vitalidad y aquellos que se la dejaron por el camino. También, los cazadores de sonrisas, y aquellos a los que se la robaron. Mirad. Mirad al cielo. Contemplad su inmensidad. Porque el universo es infinito. Nadie lo ha comprobado, pero lo sabemos con certeza. El amor es parecido.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

